Esta entrada es sobre la exposición realizada en clase el día miércoles, tratando el tema del TOC y el Suicidio. Haré un breve comentario de la exposición y del libro del Suicidio de Durkheim, que tuve el placer de leer hace mucho tiempo. Para terminar contaré mi experiencia en Irlanda del Norte, donde viví un tiempo y pude ser testigo de los casos de suicidio que se dan, correspondiéndose con la información de Durkheim y para terminar un análisis de los conocimientos adquiridos en la carrera actualmente.
Con respecto a la exposición debo decir que fue muy interesante, con mucha información sobre el tema, además se notaba el dominio de los términos y las diferencias con términos relacionados. Se notó la preparación documental que tenían todos ellos.
He encontrado una página que resume toda la información del TOC, de manera que no tengo que resumir aquí en mi comentario lo dicho por los expositores.
El libro de El suicidio de Emile Durkheim es bastante completo, nos habla desde las motivaciones que tiene una persona para suicidarse, las formas o modos de hacerlo, diferenciando entre hombres y mujeres y nos dice que fechas y lugares son los más escogidos para realizar el acto final de la vida.
Durkheim, como todo sociólogo, muestra muchos cuadros estadísticos para demostrar los resultados de sus investigaciones. El enlace que he puesto es un trabajo del rincón del vago, pero me parece que es un buen resumen, que señala lo más importante del libro, además de que mantiene la misma estructura del libro, por lo que me pareció adecuado ponerlo por si alguien quiere tener más información del libro y no tenga el ejemplar impreso. Como conclusión del libro, a mi modo de ver la situación, es que por más que tengamos los datos de cómo, dónde y cuándo se suelen producir estos casos de suicidios, nunca podemos estar lo suficientemente preparados para evitar que suceda.
Cuando llegué a Irlanda del Norte, recuerdo que lo que llamó mi atención, de camino del aeropuerto a casa y luego en las avenidas principales de la ciudad, fueron letreros grandes con un número de teléfono y la frase: No estás sólo... llámanos. Cuando pregunté, la respuesta fue dubitativa y esquiva, pero al final me dijeron que los casos de suicidios eran comunes en esta ciudad. Estuve en London-Derry, o simplemente Derry, que tiene un rio que atraviesa y a la vez divide la ciudad, de un lado los protestantes y del otro los católicos.
En el tiempo de otoño e invierno que estuve allí hubieron una cantidad considerable de suicidios, uno por semana (en promedio, sin exagerar), en las noticias decían que habían encontrado el cuerpo de un adolescente flotando en el río, tirarse al río parecía estar de moda. Las otras muertes eran por causa del fanatismo religioso y ya abarcaba edades más avanzadas.
Todos sabían lo común que es el suicidio, pero nadie hablaba de ello, pero de todas las ciudades que visité en Europa, no he visto anuncios con teléfonos de auto-ayuda, sólo en Derry y resto de Irlanda. En Londres también es muy común, al ser más cosmopolita y diverso, se confunde con otros anuncios, pero existen más recursos para atender a personas, principalmente a adolescentes, con tendencia al suicidio.
Encontré esta página donde se habla de la situación europea respecto de los suicidios: Suicidio en los jóvenes, por lo que debe dejar de ser un tema tabú y tratarse desde el ámbito de la salud pública preventiva.
Es, sin duda, un tema bastante controvertido, porque cómo hablar del suicidio sin sentir que estás dando una opción de salida "fácil". El conocimiento y recomendación de métodos alternativos puede ser una opción, como puede ser la práctica del yoga, la meditación, o simplemente enseñar métodos de cómo resolver y superar problemas que surgen a lo largo de la vida y evitar en todo lo posible las medicaciones innecesarias, puesto que a la larga se producen adicciones o muertes por pastillas.
También creo que es un tema que no debe ser tratado sólo con los adolescentes o las personas mayores (colectivos más comunes) sino que el trabajo debe extenderse a los miembros de la familia y grupos sociales en general.
También creo que es un tema que no debe ser tratado sólo con los adolescentes o las personas mayores (colectivos más comunes) sino que el trabajo debe extenderse a los miembros de la familia y grupos sociales en general.
Ahora llevamos las asignaturas de Salud Pública y Educación para la Salud y considero que este es un tema que encaja perfectamente en este ámbito, también se complementa con el conocimiento que estamos adquiriendo en la asignatura de Trabajo Social con Grupos, si juntamos todo podemos formar un grupo de familiares, de adolescentes o de potenciales suicidas y sociedad en general para tratar el tema del suicidio, trabajando modos alternativos, saber afrontar el estrés y otras situaciones de ansiedad de manera más saludable utilizando el método educativo.
Creo que debemos cambiar el chip de que es un tema tabú, mientras esta idea se mantenga no habrá contacto con las personas que tienen esa idea rondando la cabeza. Por lo tanto, debemos proponer sesiones educativas en el ámbito de la salud y de esta manera llegar a conectar con los sujetos que pasan por dificultades y tensiones, y tener la oportunidad de enseñar a cómo lidiar con estos estados de tensión que se presentan en la vida diaria.
Justo cuando estaba haciendo esta entrada, veo en la tele una noticia de que un hombre, en los Estados Unidos, está sentado en la acera apuntándose con un arma en la cabeza, la manera de intervenir de la policía norteamericana es la de rodearle con franco tiradores, algo irónico la verdad, que le habrán dicho: Suelte el arma o le disparo!. Bueno, finalmente dieron un disparo certero al arma y lo han arrestado. Esto sería una intervención in situ. Lo correcto sería prevenir estas situaciones.
Se que es un tema muy controvertido y merece ser tomado con seriedad, pero no quiero terminar esta entrada de esa manera, por lo que recomiendo ver esta presentación de Les Luthiers, quienes hacen una sátiraª del tema y hacen una representación de Los suicidas, con un humor bastante sobrio hablan de un problema bastante extendido y que debe ser tomado muy en cuenta como problema social y por tanto debe ser abordado y merece una intervención integral.
ª Estrictamente la sátira es un género literario, pero también la encontramos en las artes gráficas y escénicas. En la sátira los vicios individuales o colectivos, las locuras, los abusos o las deficiencias se ponen de manifiesto por medio de la ridiculización, la farsa, la ironía y otros métodos; ideados todos ellos para lograr una mejora de la sociedad. Aunque en principio la sátira está pensada para la diversión, su propósito principal no es el humor en sí mismo, sino un ataque a una realidad que desaprueba el autor, usando para este cometido el arma de la inteligencia.
Justo cuando estaba haciendo esta entrada, veo en la tele una noticia de que un hombre, en los Estados Unidos, está sentado en la acera apuntándose con un arma en la cabeza, la manera de intervenir de la policía norteamericana es la de rodearle con franco tiradores, algo irónico la verdad, que le habrán dicho: Suelte el arma o le disparo!. Bueno, finalmente dieron un disparo certero al arma y lo han arrestado. Esto sería una intervención in situ. Lo correcto sería prevenir estas situaciones.
Se que es un tema muy controvertido y merece ser tomado con seriedad, pero no quiero terminar esta entrada de esa manera, por lo que recomiendo ver esta presentación de Les Luthiers, quienes hacen una sátiraª del tema y hacen una representación de Los suicidas, con un humor bastante sobrio hablan de un problema bastante extendido y que debe ser tomado muy en cuenta como problema social y por tanto debe ser abordado y merece una intervención integral.
ª Estrictamente la sátira es un género literario, pero también la encontramos en las artes gráficas y escénicas. En la sátira los vicios individuales o colectivos, las locuras, los abusos o las deficiencias se ponen de manifiesto por medio de la ridiculización, la farsa, la ironía y otros métodos; ideados todos ellos para lograr una mejora de la sociedad. Aunque en principio la sátira está pensada para la diversión, su propósito principal no es el humor en sí mismo, sino un ataque a una realidad que desaprueba el autor, usando para este cometido el arma de la inteligencia.
