Reglero, aparte de definir estos términos, nos habla de vulnerabilidad social e inclusión social. No debemos confundir la estrecha relación de la pobreza con la exclusión social, porque una no depende de la otra por sí misma, sino que se dan una serie de factores que hacen que la fórmula pobreza-exclusión se hagan presentes en la sociedad.
El tema es más amplio que la simple definición, tenemos que considerar otros factores, como son la política, los gobiernos, los modos de producción y la estructura social determinante. Con esto quiero decir, que la exclusión social no es propia de la pobreza, entendida ésta bajo los términos económicos. Sin embargo, hay otros factores que generan la exclusión, que van más allá del marco de la pobreza, entendida como carencia de dinero.
Particularmente, al igual que la autora, las aportaciones de Amartya Sen me parecen interesantes, sobre todo por su aportación de considerar la capacidad que se enfoca en la libertad positiva, que refiere a la capacidad real de una persona de ser o de hacer algo. Es decir, puede que tengan mucho dinero, pero si con él no pueden ejercer sus derechos como ciudadanos plenos de un país entonces serán considerados excluidos, por tanto, la exclusión depende de otros factores a parte de los económicos.
Es cierto, como indica Reglero, que los términos varían según el contexto y la dinámica social, por tanto, la pobreza, la exclusión social, la marginación, la inadaptación, etc. deben ser reformulados cada cierto tiempo, para no perder de vista el factor que los determina.
Cuando la autora nos habla de los ejes principales que garantizan una adecuada inclusión social, se olvida del ámbito educativo, que en otra de mis entradas recalco que es un ámbito importante que se tiene que trabajar para lograr la inclusión social normalizada. La escuela es otro factor socializador, a la vez que nos proporciona las herramientas para el desarrollo personal y profesional, por tanto, debe ser considerado un pilar más en donde podamos prevenir la exclusión social.
Reglero nos habla de dos teorías que explican el origen de la pobreza: individualistas y estructuralistas, es decir, o es causado por factores personales o por consecuencia del entorno. Entonces, según el pensamiento o teoría que se maneje se determinará la necesidad de participación o no por parte del Estado respecto a la pobreza y la exclusión social de los individuos. Lo novedoso es que se ha optado por unir ambas posturas o teorías, con el fin de entender las causas-efectos y poder prevenirlos o paliarlos de manera más efectiva.
Respecto a las características amplias que existen, para que se de la exclusión social, se pueden determinar grupos específicos de la población que corren más riesgos que otros, como son: madres solteras, jóvenes sin terminar sus estudios básicos, comunidad gitana, adultos desempleados y personas sin hogar.
Como parte final, la autora nos habla de los programas de lucha contra la exclusión social y la pobreza a nivel mundial, europeo, nacional y autonómico. Vemos cómo en estos niveles se basan en datos económicos para establecer el grado de pobreza y exclusión que sufren algunas personas. Por ejemplo, la renta mínima, es un medio para establecer unas entradas mínimas económicas a la población y que puedan ser capaces de mantener una interacción e integración mínima con y en la sociedad (teoría estructuralista).
Reglero nos habla de dos teorías que explican el origen de la pobreza: individualistas y estructuralistas, es decir, o es causado por factores personales o por consecuencia del entorno. Entonces, según el pensamiento o teoría que se maneje se determinará la necesidad de participación o no por parte del Estado respecto a la pobreza y la exclusión social de los individuos. Lo novedoso es que se ha optado por unir ambas posturas o teorías, con el fin de entender las causas-efectos y poder prevenirlos o paliarlos de manera más efectiva.
Respecto a las características amplias que existen, para que se de la exclusión social, se pueden determinar grupos específicos de la población que corren más riesgos que otros, como son: madres solteras, jóvenes sin terminar sus estudios básicos, comunidad gitana, adultos desempleados y personas sin hogar.
Como parte final, la autora nos habla de los programas de lucha contra la exclusión social y la pobreza a nivel mundial, europeo, nacional y autonómico. Vemos cómo en estos niveles se basan en datos económicos para establecer el grado de pobreza y exclusión que sufren algunas personas. Por ejemplo, la renta mínima, es un medio para establecer unas entradas mínimas económicas a la población y que puedan ser capaces de mantener una interacción e integración mínima con y en la sociedad (teoría estructuralista).
Finalmente, quiero terminar esta entrada recordando que los elementos necesarios para asegurar la inclusión social son: la integración, la participación, desarrollar los derechos de ciudadanía y el desarrollo personal. Mientras que por contra parte, para hacer realidad la exclusión social, son necesarias: el aislamiento, el desarraigo, la pobreza y la privación de oportunidades.
Para detallar en profundidad sobre el tema, se puede acceder a la lectura a través del link adjunto al subtítulo de esta entrada.

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